The earth will shake, in two will break, and death all around will be your dowry.
Revelación
Publicado en De mí, Esto viene de otro lado el 17 marzo, 2010 por adminDu mil dek
Publicado en De mí, La realidad el 4 enero, 2010 por adminMi alvenis hejmen hieraŭ postnoktomeze, post du semajnoj da vojaĝoj. Mi estis laca.
Mi verdire tre ĝojas reveni kaj iom ripozi. Tiom da ir-reiroj montriĝas elĉerpaj. Tio, kion mi nun volas, estas resti senmova dum iom da tempo. Mi fakte havas alian planitan vojaĝon fine de januaro, semajnon en Cambre, kaj poste, februare, mi iom turismumos tra Germanio. Mi daŭre tre emas fari tion ĉi, do mi esperas, ke mi rearigos fortojn ĝis tiam. Poste mi ja prenos al mi iom da trankvila (kaj ŝpariga) tempo.
Nun endas reorganizi la aferojn ĉi tie. Hodiaŭ estis la vico de la elvalizigo kaj de unua (kaj limigita) aĉetumado, kaj morgaŭ reen al la laboro. Cetere, mi nun havas laboron ĝis marto (kelkajn semajnojn pli ol mi havis kiam mi forveturis decembre).
Ĉio do ŝajnas iri glate. Kaj pro tio mi ĝojas.
Fauna esperantista
Publicado en La realidad, Maldita sea, Sabiduría general el 31 diciembre, 2009 por adminVoy a intentar no ser demasiado cruel con esto. Será difícil, porque anoche estuve a punto de causar una masacre (esto, señores de los servicios secretos de las naciones, es una hipérbole – no tenía ni tengo ninguna intención de matar a nadie).
No sé si ustedes lo sabrán, pero estoy pasando la Nochevieja y los días que la rodean en un encuentro de esperantistas en un pueblo de Polonia llamado Zakopane. En este tipo de encuentros suelen reunirse un par de cientos de jóvenes de todo el mundo, la gran mayoría de los cuales habla bien esperanto, aunque también hay algún principiante, y se organizan actividades de diverso tipo, como debates, excursiones, concursos, etcétera.
Uno lo ve así y piensa “uh, interesante”. Sí, y tienen razón. Es interesante. Pero a veces lo interesante no debería serlo tanto.
Yo no sé que pasó esta vez, pero parece que de alguna forma se juntaron los más raritos de los esperantistas raritos. Y es sinceramente difícil tener una conversación normal con gran parte de la gente de acá: o te cuentan historias absurdas o se te ponen a analizar la procedencia y el uso de una interjección en ochenta y dos lenguas o se te quedan mirando con cara de psicópata.
Esto no es poco habitual en este tipo de situaciones, pero lo agrava la falta general de cualquier cosa interesante para hacer en el marco del encuentro. Yo, con algunos otros, me he dedicado a hacer salidas por mi cuenta, lo cual es un gran acierto, pero lo dicho: acá-acá para hacer no hay nada.
Anoche fue el colmo. Hubo una presentación de tres pequeñas obras de teatro razonable, un concierto aceptable de un francés que tocaba el piano y después vino: un señor con una guitarra en la que sólo sabría tres acordes, cantando canciones de pseudocantautor, todos de temática “esperantista”, gritando y dando alaridos -lo juro- con rimas fáciles llenas de sub la ĉiel’, fina venko y verda stel’. Peor incluso era la multitud que lo celebraba.
Esto, desde luego, no tiene nada que ver con la lengua propiamente dicha. Y entiendo perfectamente por qué la gente tiene esa imagen del esperanto como una secta. Bien visto, quizás sea incluso mejor verlo desde fuera como una secta y no “entrar” y ver esta panda de energúmenos.
Génesis de la Gripe F y judíos
Publicado en De mí, La realidad, Pasó así, Qué cosas, Sabiduría general el 18 noviembre, 2009 por adminDicho sea por justicia que la Gripe F me la busqué y gané yo solito. Bueno, solito-solito, no: fuimos tres los que tuvimos a bien andar bajo la lluvia a las tres de la mañana. Y los tres en cama la semana siguiente.
Sólo que ellos no fueron al trabajo y yo el mío lo tengo acá. Bien, porque pude trabajar; mal, porque pude trabajar.
Estoy aprendiendo mucho sobre la Septuaginta, los manuscritos del Mar Muerto, Qumrán, Flavio Josefo, los levitas, el templo de Jerusalén y muchas cosas más. Todo ello amplia enormemente mis hasta ahora limitados conocimientos sobre el judaísmo. Y es preciso decirlo: qué manera de mangonearlos. Que si en Egipto, Babilonia, los romanos, rebeliones acá y allá. Hasta donde sé, después de Bar Kojba ya no volvieron a poner el pie en Israel (al menos oficialmente) hasta el s. XX. Y eso es un montón de tiempo.
Todo esto, naturalmente, son cosas que uno más o menos sabe, pero, también naturalmente, más menos que más.
Uno que sigue trabajando. Hay que tener disciplina. Que descansen.
Dando tumbos
Publicado en De mí, La realidad, Porque sí el 10 noviembre, 2009 por adminQuizás esto suene a excusa, pero es pura verdad: no he escrito nada en los últimos meses porque he estado, casi literalmente, dando tumbos por media Europa.
Desde donde estaba sentado la última vez, fui botando unas manzanas a la izquierda en el mapa, después unos cuantos cientos de quilómetros más, después volando hasta otro mar para rodar de un lado a otro de la península ibérica y seguir por los aires hasta las cercanías de la selva negra y hacia lo hundido del norte, que me devolvería como un rayo a…
…Heidelberg.
Sí, así es. Yo creo que ya se puede decir, sin apresurarse, que estoy (relativamente) instalado en esta ciudad, cuyo nombre resulta prácticamente imposible de pronunciar sin hacer antes un curso de alemán.
Todo parece ir bien: tengo un techo sobre mi cabeza (y un suelo sobre mis pies, por si quedaba alguna duda). Tengo comida que comer y trabajo que me da dinero para comprar más cuando se termine. Eso, por ahora y en cuanto a lo material. En cuanto a lo no material: sigo contando con mi espíritu y mi buen humor aún no me ha abandonado en las frías noches de las cinco y media de la tarde (esperemos que aguante). Estoy rodeado de gente (que parece haber tenido a bien regalarme una gripe F, pero yo no se lo tengo en cuenta) y parte de la que no me rodea se hace presente de una u otra forma.
Eso es lo que hay, señoras y señores.
Mi tabla transexual
Publicado en La realidad, Qué cosas, Sabiduría general el 8 julio, 2009 por adminElla prefiere transgénero, porque entre una puerta y una tabla la diferencia no es de sexo sino de género o incluso de especie. Pero yo ya le dije que la RAE no recoge ese término, entonces no lo podemos adoptar para este lugar.
Entonces, les cuento. Resulta que tengo una tabla transexual. Es la tabla que uso para cortar la cebolla (no exclusivamente) cuando cocino. Y es realmente muy buena tabla. Tiene como unos taquitos que hacen que no esté totalmente en contacto con la mesada. Lo mejor es que no tiene cuatro, sino dos, en uno de los lados cortos de su forma rectangular. Entonces uno corta sobre una tabla inclinada, y el resultado es muy bueno. No sé si es que uno puede después poner la cebolla picada en la olla más fácilmente o qué, pero hasta me han elogiado por ella.
Lo que poca gente sabe es que no nació tabla sino puerta. Cuando nació era una puerta (lo repito por si no se hubiera entendido bien. Justamente, en el libro que estoy traduciendo, que es así, argumentativo, lo hacen mucho y me di cuenta de que es algo bastante habitual en ese tipo de literatura. Repetir ideas de manera casi idéntica una después de otra, separadas únicamente por un punto y seguido. Qué bien, otro de esos paréntesis eternos). Eso, que nació puerta, pero siempre se sintió tabla de cocina. Es una de esas tablas transexuales que sí consiguieron operarse. Pasó por el quirófano y, literalmente, se cortó lo que sobraba. Como las puertas (y las tablas tampoco) tienen DNI ni pasaporte ni carné de conducir, no hubo que hacer más trámites.
Y ahí está ahora, guardadita en su armario (en el sentido literal, no hagan asociaciones de ideas), como una tabla en todo derecho. Y no una tabla cualquiera: una tabla con taquitos.
Como agua para chocolate
Publicado en Esto viene de otro lado el 5 julio, 2009 por admin“comprendió perfectamente lo que debe sentir la masa de un buñuelo al entrar en contacto con el aceite hirviendo”
MJ
Publicado en De mí, El vacío, Esto creo yo, La realidad, Maldita sea, Pasó así, Qué cosas, Sabiduría general el 1 julio, 2009 por adminSe hace un poco raro que aún no me haya pronunciado respecto a Michael Jackson. Yo soy uno de esos que escucha sus discos, que compra los vinilos cuando encuentra alguno en negocios de cosas llenas de polvo y demás. Los que me conocen bien saben cuánto me gustaba de chico (aunque yo no recuerde algunos detalles de los que hablan mis abuelas).
El asunto es que cuando mi presunta hermana me mandó un mensaje (por sms) a la una de la mañana, la conversación fue así:
- Se ha muerto Michael Jackson ![]()
- No puede ser.
- Paro cardíaco. Moi je flippe!!!
Llegué a casa, puse la CNN y me pareció así bastante confirmado. Ahora todo el mundo mira sus vídeos en el Tutubo, se baja canciones, compra discos… yo lo que hago es no pasar nunca sus canciones cuando aparecen por mi emepetrés y poner a mi muñequito articulado de madera de puntillas.
Me acuerdo ahora de cómo me molestaban mis hermanos (y Naty) cuando yo decía “pongamos algo de música” y me contestaban “¿música o Michael Jackson?”. Éramos todos muy chicos aún, pero yo ya sabía que música era Michael Jackson.
PED
Publicado en Esto creo yo, Pasó así, Porque sí, Qué cosas, Sabiduría general el 17 junio, 2009 por adminTenía la costumbre de deslizar haches mudas en todo lo que decía. Porque las haches son mudas, usted ya sabe.
Total, que nuestro muchacho tenía la costumbre de deslizar haches mudas en todo lo que decía. Entonces, en lugar de “aire” decía “haire” o “aihre” y se quedaba tan tranquilo, porque nadie notaba la diferencia. Era habitual oírlo decir “Meh parhece que meh voy ha hir yendho” o cosas por el estilo. A veces metía la pata, por ejemplo cuando, en lugar de “de oca en oca y tiro porque me toca” decía “dhe oca hen ohca y tiroh porque me tocha”. Entonces todo el mundo soltaba una carcajada (y alguno repetía “tocha”, por si no hubiera quedado suficientemente claro) y el pobre ahí, rojo como un tomate.
Después de algún bochorno importante, como el de cuando quiso pedir un helado de coco, decidió que tenía dos opciones: o renunciar a lo que le gustaba o luchar por ello.
Así fue como fundó la PED: Plataforma por la Eliminación de los Dígrafos.
La ropa y yo
Publicado en De mí, Esto creo yo, La realidad, Qué cosas, Sabiduría general el 3 junio, 2009 por adminA mí, en líneas generales, no me gusta comprar ropa. Puede ocurrir que vea algo guay de vez en cuando, pero prefiero pasar el tiempo comiendo chocolate. No obstante, es una realidad que en ocasiones es preciso abastecerse de ciertas vestimentas, calzado, u otras tonterías. Justamente en esos momentos es cuando yo me decido a ir al centro, con un presupuesto planeado de antemano (en ocasiones contribución de antropófilos padre, madre, abuela o similar).
Creo que cuando yo preparo en mi cabeza cuánto dinero voy a gastar en qué, una luz invisible para los ojos humanos sale de mi cabeza y una sirena resuena en un nivel imperceptible para nosotros. Pero todo ello lo detecta la ropa guay, que se apresura entonces a esconderse entre las cajas vacías, bajo los mostradores de los dependientes y entre los vaqueros con dragones de lentejuelas.
(Reflexión personal: creo que no hay ni una sola persona en todo el mundo que entienda todas y cada una de las referencias que hay en los dos párrafos que acaban de leer.)