Ustedes perdonen. Pero no se sorprenderán de que haya desaparecido ¿no? Ya voy volviendo, denme tiempo.
Tengo trabajo. En Róterdam (porque parece que así se escribe). Es un trabajo de caca desde el punto de vista del dinero, pero no olvidemos que los jóvenes nos prostituimos de buena gana.
Si han sabido algo de mí durante este tiempo a través de otros medios, entenderán que no haya dado más señales de vida que las estrictamente necesarias a familiares y poco más. Pero a pesar de las obras en la casa, ya me voy instalando. Poco a poco, entre polvo y cajas apiladas.
Para compensar, escucho música en vinilo. Porque sí.