Archivos para Noviembre, 2009

Génesis de la Gripe F y judíos

Publicado en De mí, La realidad, Pasó así, Qué cosas, Sabiduría general el 18 Noviembre, 2009 por tremulum

Dicho sea por justicia que la Gripe F me la busqué y gané yo solito. Bueno, solito-solito, no: fuimos tres los que tuvimos a bien andar bajo la lluvia a las tres de la mañana. Y los tres en cama la semana siguiente.

Sólo que ellos no fueron al trabajo y yo el mío lo tengo acá. Bien, porque pude trabajar; mal, porque pude trabajar.

Estoy aprendiendo mucho sobre la Septuaginta, los manuscritos del Mar Muerto, Qumrán, Flavio Josefo, los levitas, el templo de Jerusalén y muchas cosas más. Todo ello amplia enormemente mis hasta ahora limitados conocimientos sobre el judaísmo. Y es preciso decirlo: qué manera de mangonearlos. Que si en Egipto, Babilonia, los romanos, rebeliones acá y allá. Hasta donde sé, después de Bar Kojba ya no volvieron a poner el pie en Israel (al menos oficialmente) hasta el s. XX. Y eso es un montón de tiempo.

Todo esto, naturalmente, son cosas que uno más o menos sabe, pero, también naturalmente, más menos que más.

Uno que sigue trabajando. Hay que tener disciplina. Que descansen.

Dando tumbos

Publicado en De mí, La realidad, Porque sí el 10 Noviembre, 2009 por tremulum

Quizás esto suene a excusa, pero es pura verdad: no he escrito nada en los últimos meses porque he estado, casi literalmente, dando tumbos por media Europa.

Desde donde estaba sentado la última vez, fui botando unas manzanas a la izquierda en el mapa, después unos cuantos cientos de quilómetros más, después volando hasta otro mar para rodar de un lado a otro de la península ibérica y seguir por los aires hasta las cercanías de la selva negra y hacia lo hundido del norte, que me devolvería como un rayo a…

…Heidelberg.

Sí, así es. Yo creo que ya se puede decir, sin apresurarse, que estoy (relativamente) instalado en esta ciudad, cuyo nombre resulta prácticamente imposible de pronunciar sin hacer antes un curso de alemán.

Todo parece ir bien: tengo un techo sobre mi cabeza (y un suelo sobre mis pies, por si quedaba alguna duda). Tengo comida que comer y trabajo que me da dinero para comprar más cuando se termine. Eso, por ahora y en cuanto a lo material. En cuanto a lo no material: sigo contando con mi espíritu y mi buen humor aún no me ha abandonado en las frías noches de las cinco y media de la tarde (esperemos que aguante). Estoy rodeado de gente (que parece haber tenido a bien regalarme una gripe F, pero yo no se lo tengo en cuenta) y parte de la que no me rodea se hace presente de una u otra forma.

Eso es lo que hay, señoras y señores.